Los migrantes en Europa, más vulnerables que nunca frente a la pandemia

La interrupción de los programas de acogida, la suspensión de los trámites de asilo o las puestas en cuarentena, son algunos de los nuevos desafíos que tienen que añadir, a su complicada situación en muchos casos, los migrantes en Europa. Los voluntarios y las oenegés advierten que estas poblaciones vulnerables están abandonadas a su propia suerte. ¿Cómo mantener la distancia en unas habitaciones minúsculas y compartiendo baños y cocina?

Los migrantes en Europa, más vulnerables que nunca frente a la pandemia

Más vulnerables que nunca. Así se sienten los migrantes en Europa en el contexto del coronavirus. Con la interrupción de los programas de acogida, la suspensión de los trámites de asilo y las puestas en cuarentena, los migrantes  se ven envueltos en nuevos frentes desencadenados por la pandemia. 

En la locomotora de Europa, Alemania, donde viven 1,3 millones de solicitantes de asilo y migrantes, los servicios públicos destinados a ellos están casi paralizados. Algunas entrevistas, elementos clave en estos procesos de asilo, fueron suspendidas, según el ministerio del Interior. Las autoridades también han delimitado las situaciones para presentar la solicitud de asilo. Sólo se pueden llevar a cabo si el solicitante dio negativo al test del COVID-19 o después de un periodo de 14 días de cuarentena. Alemania también interrumpió sus programas de acogida humanitaria de refugiados, procedentes de Turquía y Líbano, aunque se había comprometido este año a acoger a 5.500 personas, la mayoría sirios.

"Los niños siguen corriendo en los pasillos", explica Sophia, una voluntaria que se encarga de varias familias afganas en un centro en el nordeste de Berlín, a la agencia France Presse.  "Hay desinfectante para las manos en la entrada, pero nada más", prosigue esta mujer, que lamenta que ahora estén prohibidas las visitas a estos establecimientos.

A nivel general, la pandemia pone en jaque el sistema de asilo en toda Europa, ya que la Unión Europea cerró sus fronteras exteriores durante 30 días. En este contexto, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) advirtió que no se podía dejar sin acogida a los demandantes de asilo o forzarlos a regresar.

Los voluntarios y las oenegés advierten que estas poblaciones vulnerables están abandonadas a su propia suerte. ¿Cómo mantener la distancia en unas habitaciones minúsculas y compartiendo baños y cocina?

En Grecia, donde decenas de miles de personas, hacinadas en campos, no disponen de instalaciones básicas de higiene, podría producirse una "catástrofe" humanitaria, según un eurodiputado alemán de los Verdes, Erik Marquardt.

En Francia, a raíz de las medidas de confinamiento y el miedo a contagiarse, cada vez hay menos voluntarios en Calais (norte), donde se encuentran unos 2.000 migrantes, y ya no hay distribuciones de comida. "Si el virus se propaga en un campo de refugiados, será un desastre", alerta Antoine Nehr de la ONG Utopia 56.

 

Con la agencia AFP